jueves, 27 de marzo de 2008

El costo de mi Independencia.

Hubo cambios en mi vida, tomé la decisión de separar mi camino, de buscar otros rumbos, no sólo desconocidos sino también con el plus de ahora caminar sola. Llego el momento de soltar la mano de mis papás, cerrar los puños y los ojos, y seguir adelante. Es la hora de marcarme a mi misma los pasos, aunque hoy sean torpes y flojos.
Les cuento que hace dos semanas que estoy viviendo sola. Alquile un departamento, dos ambientes, a 30 minutos de la casa de mis viejos. Fue todo muy rápido, lo vi, me gustó, lo señé, firmé contrato y me dieron las llaves, todo en una semana, ya que el propietario no tuvo drama en firmar antes de los resultados de la garantía... me habrá visto la cara. (se entiende).
Desde el momento en que tuve la llave en mis manos comenzó la ansiedad, ya que hubo que pintarlo y arreglar un par de cosas, con lo cual tuve dos semanas de depender totalmente de los demás... sin poder hacer nada, ni limpiar, ni llevar mis cosas... ni vivir... pero esto no fue lo peor. Al finalizar el proceso anterior y mudarme, la ansiedad dio paso a la angustia, a la tristeza, la melancolía.
Así es como estoy pasando por este cambio que me está costando más de lo que imaginaba.
Sucede que todavía no me “apropié” del departamento nuevo, no lo personalicé, no lo siento mío, todavía no pertenezco al ambiente y por otra parte, la casa de mis viejos ya tampoco la siento mía. Mi habitación anterior está fría, sin vida. Tiene otro aroma, otra iluminación... tan diferente, que me es difícil expresar lo que siento al entrar. Pero sobre todas las cosas, lo que me pasa es simplemente... que extraño...a mi familia, a mis mascotas, a mi comodidad, a todo. Siento que dejé todo lo que es más importante en mi vida, a cambio de mi independencia, mi privacidad.
Sé que algunos que lean esto, así como algunos de los que me escuchan, no pueden comprender lo que me pasa, ya que habrán vivido su independencia de una manera más natural, pero tienen que entender que cada uno tiene sus tiempos, y la verdad es que no lo digo por lo que dirán, ya que poco mi importa, sino no lo contaría o inventaría lo divertido que es. Lo expreso en letras para después leerlo y entenderlo yo misma, y no esforzarme a que éste proceso sea algo que no siento.
En tanto, es evidente que me va a resultar más fácil pasar este momento al entender que no perdí lo más importante de mi vida, sino que sólo le agregué 30 minutos al tiempo que me toma estar a su lado. Y qué además esta nueva libertad que estoy comenzando a experimentar me va a llevar a encontrar otras cosas, las cuales muchas de ellas posiblemente pasen a pertenecer a mi vida, en el mismo nivel de importancia que las anteriores. Así que intentaré como ejercicio diario empezar a trabajar en lo evidente, para así bajarle un poco el precio al costo de mi independencia. Ya que tal vez mañana mis pasos sean seguros, firmes, y hasta se parezcan a un galope.