jueves, 14 de agosto de 2008

¡Gracias chicas!

Ayer fue uno de esos días en los cuales no sólo estuve más pesimista que de costumbre sino que el cosmo, los astros, o lo que sea que está a nuestro alrededor parecían estar en un complot contra mi. Si si.. contra mi...que soy el ombligo de mi pequeño mundo. Y si bien ayer me vencí, hacía bastante que se venían acumulando “temitas” que en mi cabezota rebotan y se terminan multiplicando.
Obviamente salí del laburo, llegué al departamento y lo primero que hice para mi bienestar personal, y el que me rodea, fue: tirarme en la cama y taparme hasta las orejas. Pero, gracias al cosmo, los astros, o lo que sea que está a nuestro alrededor, no pude estar mucho tiempo sintiéndome miserable ya que cayeron mis amigas y mi hermana, (hacía mucho no nos juntábamos todas a comer), y sin salir todavía de entre las sábanas, comencé a hablar con ellas... a contarles el sinfín de cosas que me estaban abrumando...y mientras ellas seguían con nuestra natural dinámica (una prepara la comida, otra pone música, otra ceba un mate) empecé a sentirme mejor, y por ende me levanté. Al hacer esto recordé lo bien que me hace estar entre mis amigotas, entre las personas que me conocen de toda la vida, con las cuales no tengo que esforzarme. Y si bien siempre las veo, hay veces que sólo es un segundo que paso por sus respectivos departamentos o ellas vienen para el mío, un rato nomás. Así que después de unas horas hablando sin parar terminamos recordando que: ¡es necesario hacerse el tiempo de juntarse con las amigas por lo menos una vez a la semana!. Porque hacen que los problemas sean insignificantes, que no valgan la pena; porque te suben el autoestima por las nubes; porque aunque vos no te quieras y te sientas chiquitita entre gigantes, sabes que hay personas que te aman, y es así que hay veces que también te levantas por esas personas, por tus compañeras de vida, tu familia elegida. Así que gracias chiquis... las quiero y las necesito como siempre.

No hay comentarios: